Pies inquietos

Close up Bare Feet of a Young Woman Lying Down on a Blue Bed, Captured in High Angle View.

Un mal que afecta la calidad de vida de quienes lo sufren, pues causa bajo rendimiento escolar, mal humor y, en algunos casos, inapetencia sexual

El síndrome de las piernas inquietas actualmente afecta entre el 10-15% de la población adulta lo que se traduce en más de cuatro millones de personas. Sin embargo, muchas personas que lo padecen, no lo saben, por tener desconocimiento total de los síntomas y del diagnóstico, resignándose a vivir con esa condición.

Se trata de un trastorno que afecta a la parte neurológica, el cual se caracteriza por la aparición, de una sensación molesta en las piernas que obliga a la movilización de las mismas; también siente cierto pinchazos y hormigueos, lo cual es común en los pacientes que padecen el síndrome de las piernas inquietas. Los síntomas pueden empeorar cuando la persona se encuentra en reposo, o por la noche cuando se encuentra descansando. Las personas que lo padecen en un grado moderado un o nivel intenso, no logran conciliar bien el sueño, provocándoles situaciones de incapacidad temporal o permanente.

¿Qué es?

Conocido también como Enfermedad de Willis-Ekborn, este trastorno neurológico provoca un movimiento involuntario de las extremidades inferiores cuando se está sentado o al dormir.

¿Qué hacer?

Además de consultar a un médico, caminar en cuanto se presenten los síntomas o movimientos, usar compresas frías o calientes y masajear, se recomienda el yoga.

SÍNTOMAS

Sensaciones en la parte inferior de las piernas, que aumentan cuando se pasan largos periodos sentado o acostado.

Dolor, hormigueo o adormecimiento.

Palpitaciones o picazón.

CONSECUENCIAS

Cansancio, mal humor y dolor de extremidades.

Bajo rendimiento escolar o laboral, por somnolencia.

Reducción del apetito sexual por cansancio y estrés.

Dificultad para hacer viajes largos y en algunos casos, depresión.

¿Qué lo provoca?

Factor hereditario.

Deficiencia de hierro o anemia.

Estrés, ansiedad o enojo.

Desintegración familiar.

Consumo de cafeína.

¿Cómo puedo mejorarlo?

Los especialistas recomiendan la práctica diaria de ejercicio moderado, de 20 a 60 minutos diarios es suficiente para suavizar los síntomas y disminuir la medicación. Por otro lado, algunas investigaciones reflejan que el ejercicio regular, puede reducir hasta 3,3 veces las probabilidades de padecer la enfermedad, es por ello que se han realizado caminatas para dar conocimiento del síndrome, y concientizar a la población sobre la importancia de detectar esta enfermedad a tiempo, y encontrarle una solución satisfactoria.